Sorpresas… Para la tercera cita había aumentado doce kilos. Algo debía hacer para frenar el aumento de peso. Mis piernas y brazos habían crecido bastante, pero era imposible con Diego trayéndome tortas, helados, galletas, chocolates, comidas rápidas (salchipapas, hamburguesas, perros calientes, empanadas) No podía seguir así o todo el ejercicio que hacía iba a ser en vano. Ejercicio que me complicó el quinto mes de embarazo ya les diré la razón: al descubrir que había subido tanto de peso se me hizo fácil doblar las series de los ejercicios que había venido haciendo. Tantas sentadillas hicieron que la bebé se encajara rápido. Y que se alojará muy abajo. Lo supe un día que llegamos a un pueblo y Diego me pidió que lo acompañará al cajero a retirar algo de efectivo. Estacionó en un pa

