Samantha se sentía como caminando en las nubes, ni en sus sueños más profundos se imaginó a sí misma en una situación tan increíble como esa. Su hermano era el Conde de Knightmoore y ella estaba teniendo su baile de presentación, durante la última semana estuvo tomando lecciones impartidas por Lady Bellingham y su hija, quien insistía en que la tuteara por su nombre de pila cuando Lord Biraynolds no se encontrara en los alrededores, las damas le dieron algunos consejos de cómo debía hablar, caminar y comportarse alrededor de los invitados, tenía prohibido alejarse demasiado y siempre, siempre, debía estar acompañada por alguno de sus nuevos familiares (pues insistían en que ellos ahora eran parte de la familia, así como lo fue el difunto conde, Lord Andrew Liney). Durante esa tarde una d

