Sama'el suspiró con cansancio mirando Jaspe de reojo, ambos habían entrado a la mansión se habían encontrado con varios sirvientes vampiros, todos estaban bajo el hechizo de la gema así que no mataron a ninguno. - ¿para liberé a mi dragón si no íbamos a matar a nadie? - dijo Jaspe con aburrimiento. - Daco está acabando con los orcos que intentan entrar a detenernos - ambos hicieron una mueca cuando el dragón rugió y las paredes de castillo temblaron. - Hola sobrino - habló Daniel con una sonrisa en su rostro. Jaspe y el conde se colocaron en posición de pelea, Daniel rió alto y negó mientras chasqueaba su lengua con diversión. - mi querido sobrino no me quiere - Daniel fingió un puchero triste y luego rió en voz alta. Jaspe miró al conde con confusión y este se encogió de hombros

