CAPÍTULO CUARENTA Y CINCO Remo estaba en una pequeña cámara unos túneles más allá de su biblioteca, con las manos a su espalda, estudiando un portal que no había estado allí cuando me fui. No había marcas en el suelo todavía, ni zumbido estático excepto para lo que vino de la grieta en sí. Si lo había usado antes, no había usado runas y sigilos para atarlo. "Amo." "Lidia con eso", dijo antes de girar y salir. La onda me llamó la atención entonces, la señal de que había una esfera que se dirigía hacia aquí. Sin dudarlo me desnudé y cambié, la mandíbula apretada con al entender de que tendría que quedarme hasta que tuviera suficiente fuerza para viajar por el camino. Dejé una fracción del vínculo fluyendo, recordando lo terrible que había sido cuando Zantry lo cerró. Esperaba que fuera s

