La familia De Lucca me observa con molestia, sé que desde este instante me ganaré otros fans, ya que tengo a más de un loco siguiéndome los pasos, me aterra saber que me encuentro en el ojo del huracán. Es muy difícil ser una mujer aguerrida, por el hecho de que todos creen que soy un peligro, en realidad sí lo soy, puesto que me encargo de ubicar a cada quien donde se debe y eso les afecta a muchos. La sociedad acepta hombres heroicos, pero rechazan el empoderamiento de una mujer, para el infortunio de otros, no nací para agachar la cabeza ante nadie. Cada minuto que transcurre mi ansiedad aumenta. —¿Me dejarán libre? —pregunta Axel cabizbajo, entiendo sus inseguridades, es una lucha de la verdad contra el dinero y las mentiras de una familia poderosa. —Confía en Dios, él sabrá que hace

