No sé por cuánto tiempo la camioneta se desplazó, aunque temo por mi vida no suplicaré. Si muriera hoy, lo haría con dignidad. ¿Con que me toparé? Sin duda salgo de una, para entrar en otra. ¡Estoy perdida! Siento que intenta tocar mi cuerpo, pataleo como una demente, sin embargo, no sentí diferencia, el resultado, continua siendo el mismo, es un gigante el que aferra mi cintura. —Me lastimas, estás tratando con una dama gorila —Gritó histérica. No obtengo ninguna respuesta. Me dejan en un lugar donde el silencio es escabroso, lo único que se escuchó fue el sonido al cerrarse la puerta. Sin pensarlo retire la venda que imposibilitaba mi visión. Observó alrededor y es una habitación elegante, sin embargo, eso no me importa, corrí en dirección de la entrada, pero obviamente se encontraba c

