Kendra Mi cuerpo tiembla, el estar en total aislamiento con él en un sitio tan solitario me causa ansiedad, temor e inseguridad —¿Qué es este lugar? —Me atreví a preguntar con la voz casi inaudible, el padrecito me intimida más de lo que debería. ¡No puede afectarte es un cura! me repite mi conciencia. Tiene una sonrisa que hace dudar al más seguro, observo su mandíbula ancha, entiendo porque es la obsesión de Priscila, si este hombre es un mango dulce y fresco —Es mi lugar favorito de toda la casa… Me gusta porque es tan sereno, el sonido del agua que realiza al descender por las rocas es relajante ¿No crees? —me observa fijo al preguntarme robándome el aliento. —Depende, yo pienso que es abrumador —Miento, me aterra estar a su lado, no tiendo a ser una cobarde, él borra todo de mí c

