Kendra El sentimiento de pérdida nuevamente embarga mi ser, me aterra, pero debo enfrentar la realidad, aunque si pierdo a mi Axel me derrumbaré por completo, no habrá más Kendra, ya que me sentiría incompleta sin mi gran amor, en poco tiempo hemos afianzado nuestra relación, tenemos muchas cosas en común y lo amo como nunca pensé amar a alguien. Es mi todo, mi centro, mi vida. Corrí hasta llegar a la puerta, mi garganta se encuentra cerrada, intento decir alguna palabra, sin embargo, se me hace imposible hacerlo, mis manos tiemblan y mis piernas se siente de plomo, excesivamente pesadas ¿Así se siente realmente el miedo? —¡Axel! —Al fin pude gritar, lo hice desde lo más profundo de mi ser, mi pecho duele, lo busco con la mirada, no lo veo, ignoro qué sucedió, los muchachos corren de un

