Sabía que luego de escuchar a Cata nada sería igual. No podía evitar sentirme aún peor de lo que ya me sentía. Sus palabras daban vueltas una y otra vez en mi cabeza, todo por lo que tuvo que pasar y ahora podía entender el por qué de su comportamiento. Sé que no estuvo bien, pero dios… estaba tan confundido ahora y no tenía idea de qué demonios debía hacer. Y él como era de esperarse, no me lo haría ni un poco fácil. Me encontraba a eso de las cinco de la tarde por fuera de la empresa, ya había finalizado el turno hace tiempo, pero como hubo una alarma de incendio nos hicieron salir media hora antes y estábamos todos por fuera viendo el humo salir del quinto piso, creo que se está incendiando la cafetería o no lo sé, pero Julián dice que es todo culpa de Elijah, que dejó una velador

