Como sabía que en ese punto me encontraba más muerto que vivo por todo lo que había tomado, no bebí nada más desde que conocí a ese chico y tampoco lo hice en la enorme casa que comparte mi amigo con Elijah, ya había llegado a mi límite, pero ellos sí que continuaron hasta llegar a niveles cancerígenos, pero no se detuvieron. Estábamos en la sala, eran casi las 4am y veía a Camilo reírse de una historia que ya nos había contado como nueve veces en su borrachera. Julián estaba casi que dormido sobre el hombro de Elijah quién escuchaba a mi amigo en su estado vergonzoso. El usurpador estaba a mi lado, sé que estaba tan intoxicado como yo, pero no estaba diciendo cosas vergonzosas como Camilo. Solo me había estado contando sobre su vida, que vivía solo y que a veces corría riesgos por la na

