Eran las seis de la tarde y estábamos todos en el recibidor sentados. Siempre me ha gustado esta parte de la casa, todo el tiempo le he dicho a papá que al tener mi casa haré una pieza como esta... ¡es hermosa! El piso es de madera muy pulida, es espaciosa y alta como todos los espacios en la mansión ¡si, bueno! Olvidé ese pequeño detalle: mi padre es multimillonario, y nosotros somos sus herederos. Vivimos en una villa cerrada al norte de Phoenix, es decir; en realidad es una mansión súper hermosa con piscina y cancha de tenis, futbol y unos jardines que mi nana Reyna quiere dormir allí. Cada quien tiene su habitación, y como no ¡si tiene quince! Los únicos que comparten aún son los enanos que, no se quieren separar... ¡y es comprensible! Por lo demás les podría decir que la casa

