Tania presionó los labios cuando el auto se detuvo delante del edificio donde quedaba el departamento de su amiga. Inhalando profundo miró a Thomas quien había guardado silencio desde que se habían estacionado. —¿Viviremos así? —Fue lo que preguntó Thomas—. ¿Separados? ¿Cada uno en diferente lugar? —Estamos volviendo a empezar —posó su mano sobre la de su esposo—. Ahora como una pareja —suspiró. —Entiendo. Iremos paso a paso —comentó sonriente y ella asintió de la misma forma. No quería arriesgarse a vivir aun como esposos. Primero tenía que procesar que lo vivido era cierto. Es que aún no se lo creía. Para ella aún era un sueño. Tenía que asimilarlo. Thomas no insistió porque el primer paso ya lo habían dado, solo tenía que esperar que ella dejara ir las dudas y aceptara que era la

