Desperté en una habitacion blanca, estaba completamente en silencio, los recuerdos del dia anterior venian a mi mente, mi pequeña Sofia, por instinto lleve mis manos al vientre el cual ya estaba plano, pero en lugar de preocuparme por ello me sentí aliviada y una sonrisa se dibujo en mi rostro. -Tranquila nuestra pequeña esta bien- dijo Ángel cuando quise levantarme un poco de la cama es cuando me di cuenta de los golpes que tenia en su rostro, por acto le sonreí y pase mis manos por sus heridas. -¿Te encuentras bien cariño?- pregunte y el se llevo una de mis manos a sus labios -De lo mejor, son heridas superficiales como las tuyas cariño- acaricio mis manos y mi rostro me dolió un poco nada que no pudiera aguantar- Gracias corazón- lo mire con usa sonrisa preguntándome el porque- me ha

