Algunos días, después de que Nicolás lo descubriera todo, me llevó al cine, vimos Avenger, luego a entramos a comer en Bk. —¿Te apetece un helado? —Sí, de chocolate. Me trataba con amabilidad, que a ratos parecía un cariño desmedido, pero por dentro, yo me sentía intranquila todo el tiempo. Trajo un par de helados, y con toda naturalidad dijo. —Acabo de hablar con Luk. Me tiene preocupado. Tranquila Jessy, me dije por dentro. — ¿Le sucede a algo? Nicolás me estudiaba detenidamente la expresión, y luego respondió: —Tuvo un arranque de ansiedad, yo le entiendo… habría hecho lo mismo. —¿Qué le pasó? Tenía que preguntarlo, me moría por saber algo de él. Lo extrañaba mucho. —Desde que no sabe nada de su querida novia a distancia, está mal. Llevado por el amor que le tiene se subió a

