El domingo no tuve noticias de Nicolás, pero no me pareció raro, seguro estaba con Beatriz. Y yo, me la pasaba hablando con Lukas. Pero el lunes, en el aula pasó por mi lado sin mirarme. Eso me pareció raro, pero no era algo nuevo. Esa misma noche me llamó bastante tarde. —Quiero verte. —Bueno, pero será mañana… son pasadas medianoche. —contesté, bostezando. —Vamos Jess… sé que no te importa la hora, quiero verte, estoy en camino —dijo eso, con un tono desconocido, para mí. Algo le pasaba, estaba segura. —No, espera... Quise excusarme, pero ya había colgado. Todo ese día, había tenido la sensación de que algo malo iba a ocurrir, pero lo dejé pasar, y me arrepentía por no preguntarle en la escuela qué le estaba pasando… Salí de la cama con mucho pesar, a esa hora, no tenía g

