— Hola… – ¡Violeta!, me había asustado mucho, no te encontraba y —fue a su encuentro en medio de las escaleras de madera— pensé lo peor —añadió abrazándola fuertemente. Definitivamente era mucho más drama del que Violeta estaba preparada para recibir — ¿Qué… era lo peor? —le preguntó sin responderle el abrazo. —Eso ahora no es lo más importante, necesitamos encontrar a Bastián para evitar una tragedia —seguía abrazándola. Violeta alejó su cuerpo del de su cuidadora de forma despectiva y estaba a punto de iniciar un interrogatorio hostil y grosero aunque su cuerpo temblaba de miedo por hacerlo, sin embargo vio tras los estantes cerca al vitral, a su compañero de alianza esperando por una señal para salir del lugar. Respiró profundo pensando primero en las indicaciones que le dio

