CAPÍTULO XI-2

2114 Palabras

—Mientras yo viva, no serás institutriz, Caroline. No permitiré que se diga que mi sobrina es una institutriz. —Pero cuanto más se tarda en hacer un cambio así, más difícil y penoso resulta, tío. Desearía acostumbrarme al y**o antes de que se forme en mí el hábito de la comodidad y la independencia. —No me atosigues, Caroline, te lo suplico. Tengo el propósito de asegurar tu porvenir. Siempre lo he tenido. Obtendré una renta vitalicia para ti. ¡Dios mío! Tengo cincuenta y cinco años, mi salud y mi constitución son excelentes; hay tiempo de sobra para ahorrar y tomar medidas. No te preocupes por el futuro. ¿Es eso lo que te atormenta? —No, tío, pero anhelo un cambio. El rector se echó a reír. —¡Ha hablado la mujer! —exclamó—. ¡Una auténtica mujer! ¡Un cambio, un cambio! ¡Siempre fantás

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR