Capítulo 1
Prologo
Cuando era una niña me encantaba escuchar a mi mama, contarme la historia de cuando ella y papa se conocieron, siempre pensé que ellos eran la aguja en el pajar, una excepción en el destino.
Cuando los tiempos son perfectos y te encuentras en el lugar correcto, en el preciso momento en que tu alma gemela estará esperando por ti, cuantas probabilidades existen de que eso vuelva a suceder.
Y que yo sea una de esas personas, creo que las probabilidades están en mi contra, no espero tener una historia de amor como la de mis padres, no creo en los cuentos de hadas, pero sí creo en encontrar a la persona que te complemente en cuerpo y alma.
No estoy sentada esperando a que llegue mi príncipe azul, viviré al máximo y disfrutare todo lo que la vida me ofrece sin limitación alguna, soy un espíritu libre e indomable y no estoy dispuesta a sacrificarme por nada ni por nadie.
Se que el destino tiene muchas pruebas y retos para mí, pero estoy ansiosa por ver que me depara el futuro, tengo toda una vida por delante y voy a disfrutarla completamente.
Capítulo 1 Desafiando al destino
Roberta Moretti es mi nombre soy hija única, mis padres Roberto y Margarita Moretti son la perfección del amor en una pareja y unos padres amorosos, no puedo quejarme, sin embargo sobreprotectores y como la hija rebelde que soy, decidí mudarme.
Mi padre es un gran empresario, tiene la cadena hotelera más grande de Europa “ Morettis”, la cual heredare yo en un futuro, como única heredera, pero nunca he querido ser parte del negocio familiar.
Por eso elegir una universidad no fue tan difícil, mi mente siempre estuvo fija en una de las mejores, La universidad de Barcelona y en unos días, estaré iniciando mi semestre y estoy muy emocionada.
Joven, heredera de una gran fortuna, prácticamente millonaria a mi corta edad, rebelde y guapa, la única meta en mi mente es disfrutar la vida.
Pero extrañare a mi mejor amigo a Alexandro, quien es hijo de los mejores amigos de mis padres, quienes son mis padrinos tía Ana y tío Fabrizio, Alexandro siempre ha estado a mi lado desde pequeños éramos inseparables.
El estará estudiando en la universidad de Madrid, pero prometió visitarme en Barcelona en la primera oportunidad que tenga, además estaremos platicando por videollamada, este año será diferente puedo ver mi libertar en el horizonte más cercano.
“Roberta recuerda que prometiste avisarnos en cuanto el avión aterrice” dijo mi madre.
“mama no soy una niña, te prometo que en cuanto llegue a mi campus y me establezca te avisare” le dije sonriéndole, a pesar de que tengo 18 años, para ella sigo siendo una niña de 7.
“Todavía puedes cambiar de opinión, no tengo ningún problema en pagar la cuota de la universidad de Madrid, conozco gente importante que me haría un favor, sin ningún problema” dijo mi padre como siempre tratando, de que cambiara mi decisión.
“Papa ya habíamos hablado de esto y me prometiste que respetarías mi decisión” dije mirándolo con mis ojitos de niña consentida.
“Roberto, recuerda que también estará Alexandro a unos cuantos kilómetros, no va a estar sola” dijo mama.
“En que no entiendo porque tienes que irte tan lejos, cuando aquí tenemos excelentes universidades “dijo papa.
“Roberto no intentes convencerla, sabes que cuando ella se propone algo, no hay manera de hacerla cambiar de opinión” dijo mama “mi amor, no te preocupes, ayer hable con Ana, ella y Fabrizio también están en la misma situación con Alexandro” dijo mama resignada.
“Sera muy difícil para los 4 el no estar cerca de ti y de Alexandro, estamos tan acostumbrados a ustedes, que de repente no tenerlos, será muy triste y aburrido”.
“Mama, aprovéchenlo esta será como una oportunidad de reencontrarse como pareja, no crean que no escucho por las noches esos ruidos que vienen de sus cuarto, que dudo mucho sea la televisión” dije mirándolos.
“¡Roberta!” dijo Roberto.
“Que te puedo decir, no logro quitarme de encima a tu padre” dijo mama con una sonrisa pícara.
“! Margarita!” dijo Roberto, cubriéndose el rostro con su mano.
“No sé porque me sorprende, son madre e hija y si en algo se parecen, es en decir lo que piensan sin filtro alguno” dijo papa.
“Pero me vas a extrañar papa, admítelo no puedes estar sin mí, pero recuerda que debes ver los partidos de futbol con tío Fabrizio, ya no estaré aquí, pero prometo que cuando vaya al estadio te mandare fotografías” dije sonriéndole y le di un beso en la mejilla.
“Es un trato Roberta” dijo papa abrasándome.
“Todo listo en el carro, deberíamos irnos al aeropuerto Ana y Fabrizio ya están allá esperándonos con Alexandro, no queremos que pierdan el vuelo” dijo mama.
Mi tío Fabrizio tiene una casa en Barcelona, Alexandro y yo viajaremos en el mismo avión, después Alexandro ira a la casa que mis tíos tienen en Barcelona y se ira a Madrid en su auto, fue el plan perfecto para poder pasar más tiempo juntos y aprovechar nuestro primer viaje solos.
Llegando al aeropuerto vi a Alexandro esperándome juntos a mis tío, “Querida te vamos a extrañar tanto, estas segura que aun quieren irse a Barcelona” dijo tía Margarita.
“Mama puedes parar que intentar convencernos, ya tenemos los boletos reservados” dijo Alexandro mirándola.
“Alexandro sabes que tu mama no dejara que querer convencerlos, hasta que estén dentro de ese avión” dijo tío Fabrizio.
“Margarita ya intenté todo, así que mejor les deseamos lo mejor y quizá más adelante podamos ir a visitarlos” dijo mama sonriéndole a tía Ana.
“Mama lo prometiste, papa tienen que darnos espacio por favor, estaremos bien” les dije sonriendo.
“Está bien, no puedo creer lo que voy a decir pero, estos muchachos saben lo que hacen, si de algo estoy orgulloso es de los hemos educado bien, no tenemos de que preocuparnos, así que vamos a despedirnos que deben tomar el vuelo” dijo papa.
“Gracias, te prometo que estaremos bien, te quiero papa” le dijo abrazándolo y con una sonrisa de lado a lado.
“Espero no arrepentirme de haber tomado esta decisión, Roberta espero que sepas lo que estás haciendo y que te diviertas pequeña, no dudes llamarme si necesitas algo” dijo papa sonriéndome y besando mi frente.
“Lo se papa, estaré bien lo prometo”.
“Te adoro cuídate mucho, siempre ten precaución, no andes sola en las noches recuerda que…” dijo mama, cuando la interrumpí y no deje que terminara la frase.
“mama no te preocupes, se defenderme muy bien, clases de box recuerdas” le dije sonriendo y la abracé.
“Adiós mama, trata de no preocuparte estaremos bien” dijo Alexandro.
“Como si eso fuera posible, te amo hijo, cuídense y avísame en cuanto llegues a Madrid, o iré personalmente a visitarte” dijo tía Ana.
“Ya mujer déjalo ir o perderá su vuelo, Alexandro cuídate, hijo, y cuida de Roberta” dijo tío Fabrizio.
“Claro papa, ni siquiera tienes que pedírmelo, la cuidare” dijo Alexandro.
“Vuelo numero 338 directo a Barcelona, favor de abordar por la puerta 2” dijo el altavoz del aeropuerto.
“Es nuestro vuelo debemos irnos Alexandro” dije mirándole.
“Los queremos, les avisaremos en cuanto lleguemos “dijo Alexandro.
Nos despedimos de nuestros padres y abordamos el avión rumbo a Barcelona, a vivir una nueva etapa de nuestras vidas.
“Cuando lleguemos a Barcelona, tomaremos un taxi para mi casa, necesito recoger mi auto y después te llevare a tu campus, para ayudarte a instalarte” dijo Alexandro.
“No puedo creerlo Alexandro, por fin soy libre una nueva vida me espera, estoy tan emocionada espere tanto por esto y el día llego” el dije sin poder ocultar mi alegría.
“Roberta, recuerda que me prometiste llevar las cosas con calma, no estaré a tu lado para cuidarte así que confió en ti y cualquier cosa, prométeme que me vas a llamar, Madrid está cerca y puedo venir en cualquier momento” me dice con su rostro de seriedad que le caracteriza.
Levanto mi mano en posición de juramento, “Té lo prometo” le digo y el avión despega, no puedo esperar a vivir mi vida en Barcelona, a la aventura.