Me quede mirando al suelo y comenzaron a salir las lágrimas, “Alexandro me siento tan estresada y nerviosa, todo el tiempo, no sé quién me envié eso y me siento vigilada, trato de no pensar en eso pero la actitud de Leon no me ayuda en nada” le dije llorando. “Ven acá” me dijo Alexandro extendiendo sus brazos para abrazarme y consolarme. “Odio verte así, sabes que estaré siempre contigo, este o no este Leon, tú me tienes a mí, no lo olvides por favor”. “Tú sabes que eres mi hermana y te quiero, te jure que no iba a permitir que te volvieran a lastimar y eso hare, así que tranquila todo estará bien.” El estar en los brazos de Alexandro, me hizo sentirme un poco segura, pero esa sensación de miedo de ser perseguida estaba volviendo a mí, había pasado tanto tiempo desde lo que paso con Ni

