“No es para tanto, ese imbécil me va a escuchar cuando lo vea lo voy a …” dijo y se detuvo al darse cuenta de que no estábamos solos. “Alexandro ya conoces a Adriana y él es su novio, un buen amigo de nosotras Beto” le dije y Alexandro los saludo. “Gracias por cuidarla, Roberta es como mi hermana y no me perdonaría que algo le pasara, pero ya estoy aquí y veré por ella personalmente” dijo seguro mirándolos. “¿A qué te refieres, te quedaras unos días en Barcelona?” le dije emocionada. “No seas tonta, te dije lo que pasaría si tenía la más mínima sospecha de que no podías cuidarte sola y al parecer no me equivoque”. dijo Alexandro. “A que te refieres con eso?” le pregunte confundida. “Pedí mi cambio a la Universidad de Barcelona, inicio clases la próxima semana y me mudara aquí para p

