Margo “Margo lo siento mucho” dijo Santiago al entrar a mi cuarto. “Gracias, pero ya no hay nada que podamos hacer, necesito que vayas a la casa y en mi closet, esta una maleta roja con mi nombre, podrías traérmela necesito algunas cosas personales, voy a llamar a Ana para que venga, no es necesario que te quedes y yo me encargo de avisarle a Roberto” le dije totalmente seria sin mostrar alguna emoción. “Por supuesto, regreso lo más pronto posible”. Estaba sorprendida de lo tranquila que estaba al hablar con Santiago, mi cerebro aun no asimilaba lo que estaba pasando, me sentía como en shock o no quería darme cuenta para no quebrarme totalmente. Firmé los documentos y me realizaron el legrado, al salir de recuperación me llevaron a mi cuarto, estaba sedada todavía, cuando percibí que

