Margo Al pasar los días después de esa noche en la playa me convertí en su novia formalmente, ahora Roberto solo existía en mi recuerdo, sabía que sería feliz con Paolo, y estando en Granada esto era posible. Ahora todo cambio, después de 2 años y 9 meses de haber llegado a Granada, paso lo que ya veía venir en mi futuro a su lado, hace dos días Paolo me preparo una cena en un yate, fue algo maravilloso cada detalle cuidadosamente planeado, el hombre al que amaba ahora, el hombre orgulloso, seguro si mismo y veces posesivo. Estaba de rodillas ante mi declarándome su amor incondicional y poniendo su corazón en la mano, me propuso matrimonio me pidió que le hiciera el honor de ser tu esposa. Fue la declaración más hermosa, sabía que este momento llegaría, aunque no estaba preparada aun p

