ღ Margo “Siempre eres tan directo”, le dije tratando de evadir su mirada tan penetrante. El levanto su mano y la coloco en mi barbilla girándome hacia él, para verme directamente. “Solo cuando quiero algo y eso no pasa muy seguido”. “Ya me imagino a cuantas debes haberles dicho eso, caen redonditas con tus encantos de Don Juan”. Él se rio y se acercó más a mi rostro, eso borro la actitud desafiante que aún tenía en mí, “No dudo que más de una caería a mis pies y harían lo que yo quisiera, hasta hincarse de rodillas y dejarme hacer con ellas lo que se me antoje, pero da la casualidad de que me importa una mierda lo que otras mujeres quieran o piensen de mí, la única que me interesa eres tú”. “No me interesa ser el juguete de nadie”, dije tratando de ser rebelde, pero dios me haría tr

