Buenas noches, querido esposo. Sofía llamó a su cuñada, su mamá quería que salieran de compras. Samantha, gustosa, le dijo que las acompañaba. Total, ese día no había planes y que mejor pasar el día con su suegra y sus cuñadas. Samantha se ajustó el abrigo y miró su reflejo en el espejo de la entrada. Había acordado con Karol y Sofía salir de compras esa tarde, y aunque a Mathias no le gustaba verlas juntas, no quería cancelar. Necesitaba distraerse, alejarse del ambiente hostil de su casa. Apenas puso la mano en el pomo de la puerta cuando escuchó la voz fría de Mathias. —¿A dónde crees que vas? Samantha cerró los ojos por un momento antes de darse la vuelta. —Voy a salir con Karol y Sofía. Mathias cruzó los brazos, apoyándose en el marco de la puerta. —No tienes nada mejor que h

