BRITANIA DEL NORTE El clima de Britania parecía haber enloquecido. La tormenta era severa, tan fuerte que con rayos y centellas impactaban los árboles que vibraban ante la furia de los ciegos. Para los soldados era Neptuno con su tridente para demostrar su poder, para los britanos, era Conventina, diosa celta de la lluvia que se debatía en una batalla con el Dios romano para demostrar que aunque los suelos fueran ocupados por él ellos, el cielo seguía siendo de los dioses bretones. Los barcos atados en el puerto, parecían a punto de abandonar las aguas debido a las olas, mientras los soldados luchaban por mantenerlos en su posición y evitar que se golpearan. Fue una buena decisión que el Imperator abandonara la costa y regresara al Praetorium, pues según los más ancianos, esa tormenta n

