Todo aquel que fuera alguien importante en Survalley y en la ciudad vecina de Sunshire se encontraría en la fiesta de esa noche de Reinaldo Hannover. Los autos empezaban ya a desfilar, cada uno más ostentoso que el anterior. Hasta los choferes parecían competir entre ellos, tratando de enaltecer a sus señores. Sin embargo, todos los medios presentes solo esperaban a dos personas. Una de ellas era la enigmática Miss Butterfly, la nueva diseñadora de joyas de la mayor competencia de Joyerías Walker, y Ricardo Mondragón, quien se especulaba que en esa fiesta daría una noticia impactante. No era de extrañar que el señor Reinaldo Hannover se encontrara de muy buen humor, recibiendo a todos los invitados, que su fiesta estuviera llena de sorpresas era algo que la haría estar en boca de todos

