Toda novia sufre de nervios antes y durante la ceremonia de casamiento, Daphne no era una excepción, colocaba su vestido en el gancho y lo observaba pensando que en tan solo unas horas se convertiría en la señora Bass, una sonrisa se formó en sus labios al recordar aquel bello lugar que pronto se convertiría en su hogar junto a William, estaba nerviosa y preocupada, habían pasado 3 meses desde que ella y su prometido acordaron casarse y aunque esta unión se realizaría únicamente con un objetivo particular, no evitaba que sintiera nervios. Nada podía salir mal, contaba los minutos para escuchar de William la palabra "si acepto" y convertirse al fin en su esposa. —Lo vas a desgastar de tanto observarlo— Inquirió Rosa al ingresar en la habitación. —¿Es muy bello cierto?— pregunto Daphne, r

