Cómo en un cuento de hadas, dónde las personas celebran y festejan el casamiento de los protagonistas, los invitados comenzaron a dejar sus buenos deseos, se tomaron algunas fotografías con los novios y poco a poco comenzaron a avanzar hasta la recepción, en ese momento Daphne se arrepentía, deseaba que Jacob no le hubiese informado sobre aquel papel que minutos antes había logrado volcar por completo su alegría. Sabía que era muy egoísta por pensar de esa forma, pero también era consciente de que jamás le habría perdonado que le ocultara algo tan importante, Jacob cumplió con darle la información y Daphne había decidido seguir con el plan, eso lo convertía completamente en su culpa y de nadie más. Antes de abandonar el hermoso jardín en dónde se había celebrado la ceremonia civil y mien

