9 de febrero. Parecía estúpida pensando todo el tiempo en lo mismo, lo que quedó del fin de semana me la pasé en la cama recordando cada segundo de lo que pasamos juntos, no podía evitar sonreír al recordar sus besos, sus manos en mi cuerpo y sus ojos encandilados, tanto había querido eso y haberlo tenido con él fue lo mejor. Sabía que no me iba a decepcionar, cumplió absolutamente todo y superó mis expectativas, era perfecto y para mí era un capricho saciado, con el principio de otro capricho porque Franco Clark iba a ser mío, sin importar su profesión. El lunes, la primera impresión al verlo fue un estúpido cosquilleo en el estómago por todos los recuerdos que se me vinieron a la mente, sin embargo durante su clase sólo lo miré cuando explicó un tema nuevo, me esforcé en cumplir mi pro

