Es impresionante la seriedad con la que ha tomado las cosas. Como muestra de su compromiso y voluntad, permitió que fuera a una de sus sesiones con el psicólogo. Ese tal Efraín Velasquez, pudo aconsejarnos mejor, incluso nos mandó a realizar ciertos ejercicios que he decidido poner en práctica diariamente con él. He logrado que deje de bañarse y cambiarse de ropa tantas veces. Incluso puso de su parte en desinfectarse las manos cada tres horas, no a cada momento como lo hacía. Le he prohibido usar alcohol puro, lo hemos sustituido por algo menos fuerte. Aunque no lo usa tan frecuentemente, el pulverizador lo lleva con él a todas partes. Darle la mano a alguien más le cuesta todavía trabajo, pero no pienso presionarlo. Sé que poco a poco podrá soltarse en ese aspecto, siempre y cuando s

