—Tom— pasé saliva—. ¿Por qué haces esas expresiones? ¿Tienes una idea de la poca fuerza de voluntad que tengo y más cuando se trata de ti? Tomó la iniciativa y me besó tan intensamente que mandé a la mierda todo. Es imposible contenerse con él. Es demasiado erótico verlo tan sensible, sobre todo, la manera tan apasionada en que me besa. Sus manos se han soltado lo suficiente como para adentrarse a mi pantalón y apretar mi trasero atrayéndome a su cuerpo. Pude sentir que estaba ya como antena satelital, por eso froté mi parte baja intencionalmente en esa área, causándole espasmos. —Quiero estar dentro de ti— murmuró con esa voz tan gruesa como el paquete que carga entre las piernas. Sus palabras me dejaron sorprendido, me cogieron fuera de base. —Ten — me puse de espaldas a él, inc

