-¿Ya terminaste?- levanto mi cabeza viendo como su mirada está en otro lado menos en mí y si no me falla la vista veo cierto sonrojo en sus mejillas, sonrió complacida con sus gestos. -Tu solo déjate- respondí volviendo a repasar lentamente con las yemas de mis dedos esas letras cursivas que marcan la blanca piel de su cadera junto donde se hace esa apetecible línea de la V, observo mi nombre con cierto orgullo, a decir verdad me gusta de cierta forma saber que alguien lleva mi nombre en su piel. Me hace sentir más que complacida, esta emoción crece al saber que el intenso y aburrido señor Thenny lo lleva pues es algo que nadie se lo creería si se lo dijera. -Quien imaginaria que el gran señor Thenny al que todos respetan y el heredero universal de un imperio tan grande como el de los Tu

