No soy un objeto

1436 Palabras

NORA —¿De verdad me amas? —me preguntó Marco, dándose un golpecito en el pecho como si quisiera confirmar que su corazón seguía ahí. —Claro que te amo —le confesé sin pensarlo, con la firmeza de quien ya no tiene dudas. —¿Sí? ¿En serio me amas? —Sí. Amo a Marco Galindo, ese jefe idiota y mandón que a ratos parece un niño grande. Ni bien terminé de decirlo, me cargó en el aire y empezó a girar conmigo como trompo. Le conté seis vueltas antes de que me bajara otra vez al suelo, con esa sonrisa estúpida de felicidad que le hacía ver aún más guapo. Apenas mis pies tocaron el piso, se pegó a mí, me besó y me dijo contra mis labios: —Yo también te amo. Y sin darme tiempo a reaccionar, salió corriendo de mi oficina. Yo lo seguí, desconcertada, preguntándome qué rayos estaba haciendo. —¡

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR