_ Cómo ya sabrán desde hace tiempo el orfanato viene disminuyendo gastos gracias a una crisis por la que seguimos pasando. – mencionó la hermana Gertrudis mientras nos miraba a todas. – También saben que estos últimos meses eran cruciales para saber el destino de nuestro hogar. Lamento informarles que tendremos que dejar este edificio y mudarnos, no sólo a otro edificio, si no que a otra ciudad. – agregó haciendo que mis ojos se abrieran de par en par. En lo que la hermana hablaba Samantha se hacía presente detrás de ella, ¿cómo no me di cuenta antes? Debo estar más alerta, pensé. La mujer que había pasado desapercibida por todos los presentes tomaba a la hermana Gertrudis por el hormo y la llevaba a una silla, parecía destrozada con la idea de cambiarnos de ciudad, seguramente tiene fam

