Capitulo uno
Roma, Italia
Ximena
—Vamos, Ximena no podemos llegar tarde al hotel—dice Camila apurándome. Tomo unas fotos más del moderno aeropuerto antes de continuar siguiendo a mis amigos. Que al parecer se detuvieron por mí. Pero diablos ¿quién puede cúlpame? en México no tenemos nada así.
—Ya quiero ir al hotel y dejar esta enorme maleta en la habitación—todos reímos por lo que dijo Mateo. Habíamos decidido que para hacer este tour por Europa era más cómodo traer una mochila, algo funcional. Pero Mateo no podía empacar todas sus cosas en una pequeña mochila por lo que se tragó una enorme maleta, que estoy segura que debe de pesar más de veintitrés quilos porque le cobraron un extra en México por el peso de su maleta.
—No lo puedo creer, Mateo incluso las chicas trajeron mochilas pequeñas—dice Leo un poco enojado y lo entiendo no es la primera vez en el día que Mateo se queja por su equipaje.
—En mi defensa necesitaba algunas cosas extras, soy precavido— estoy segura que por cosas se refiere a sus múltiples cambios de ropa y sus perfumes y relojes caros. Mateo a veces podía ser peor que cualquier diva. Pero esa era una de las razones por la que lo quería tanto era muy gracioso.
Santiago y Valeria se encargaron de buscar el taxi que nos llevaría al hotel. Por lo que nos limitamos a esperar en la salida del aeropuerto a que regresaran. Era algo increíble ver un país del primer mundo tan de cerca, nunca tuve la oportunidad de viajar y cuando mis amigos se empeñaron en que querían celebrar nuestro último año de secundaria en un tour por Europa pensé que estaban locos. Pero la idea me gusto, era un poco costoso el viaje por lo que todos hicimos trabajos de medio tiempo el año pasado para poder ahorrar para este momento.
Por supuesto, que nuestros padres ayudaron en una gran parte. Mis padres por ejemplo al principio no estuvieron muy de acuerdo con el viaje, nunca hemos hecho un viaje tan largo salvo cuando íbamos a Puebla a visitar el pequeño pueblo donde vivían mis abuelos. Pero a pesar de todo cuando vieron mi entusiasmo y como me esforcé por trabajar sin bajar mi promedio de la escuela, completaron la parte que me faltaba para el viaje.
Creo que esto es una oportunidad única en la vida, siempre quise viajar a Europa pero pensé que pasaría varios años antes de poder lograrlo y estar aquí con mis mejores amigos sé que será algo que todos recordaremos.
—Ya encontramos el taxi—dice Valeria mientras vuelve con Santiago—El hotel mando uno para que nos recogiera y nos llevara directo ahí—
Sonreí
—Les dije que valía la pena invertir en el hotel—todos se quejaron cuando les dije que teníamos que pagar un extra en el hotel. Venimos con un buen presupuesto, pero ninguno tenía mucho dinero para gastar a manos llenas. Pero las reseñas en el hotel que vi por internet decían que valía la pena pagar cada centavo, así que presione un poco a mis amigos para hacerlo.
Fue un alivio que me hayan elegido para elegir los lugares donde nos hospedaremos, estoy segura de que si mis amigos lo hubiera hecho sobre todo Mateo hubieran elegido un lugar o muy caro o demasiado barato y económico para ser verdad. Además el hotel nos dio un buen descuento por ser un grupo de seis.
Subimos al vehículo que nos dio el hotel era suficientemente grande para todos. Cuando me senté en mi asiento de inmediato puse mi pesada mochila en mis piernas, no traje muchas cosas por lo que el peso no era un problema pero después de cierto tiempo de cargar mi mochila por la espalda podía ser un trabajo agotador.
Pero no pude evitar sacar mi cámara y tomar fotos de los sitios que podía ver por la ventana de la Minivan, todas las esculturas y el arte hicieron que Italia fuera nuestra primera parada por Europa. Y no podía dejar de apreciar los diferentes lugares que se veían en la ventana.
—Que tal una Selfie—dice Camila a mi lado por lo cual sonrió. Ella alza su teléfono por lo que nuestros amigos en los asientos de atrás se acomodan para salir en la foto, una vez todos salimos en la cámara ella toma la Selfie—Será enviare a mi hermana estoy segura que la compartirá con sus amigos—
—Recuerda pasármela—le dije, haciendo que sonriera.
—No te preocupes la envié por el grupo— dijo.
Habíamos creado un grupo de Telegram, para subir fotos de nuestro viaje, además no siempre íbamos a estar juntos sabíamos que por obvias razones iba a ver momentos en que nos separáramos para que cada quien viera o disfrutara del lugar que más quisiera.
Al llegar al hotel todos sonrieron complacidos por mi elección, hasta me felicitaron por haber elegido el lugar. El hotel, La Stella di roma, era un pequeño hotel alegado del centro de roma pero mostrado ser un lugar hermoso para quedarse, al entrar el lugar parecía ser antiguo mostrando parte de la hermosa arquitectura de Roma pero con remodelaciones que le otorgaban un toque moderno.
Una chica joven que supongo trabaja en el hotel viene con unas bandejas de bebidas. Los chicos de inmediato se emocionan y comienzan a tomar sus bebidas yo hago lo mismo.
— ¿Es alcohol?— pegunto
— No te preocupes Ximena no es muy fuerte, de hecho es dulce—dice Leo. Mi experiencia con el alcohol nunca ha sido la mejor he llegado a un punto donde lo he odiado.
— Es Frascati—dice la misma chica que nos trajo la bebida— Es un vino afrutado uno de los más antiguos del mundo—dice la chica en un español muy bueno.
Con eso me animo a tomar un sorbo, sorprendiéndome al sentirlo suave y no tan fuerte como las bebidas alcohólicas que suelo tomar en casa. Es un sabor único nada parecido a lo que hubiera tomado antes.
— Chicos, brindemos por las nuevas experiencias y las aventuras que nos esperan en este viaje— dice Santiago sonriendo con Valeria a su lado, ambos se convirtieron en novios hace unas semanas y tengo que decir que es hermoso el amor y la relación que veo entre ellos, se nota que Santiago daría lo que fuera por ella y viceversa estoy segura de que Valeria haría cualquier cosa por Santiago. Todos levantamos nuestras copas y brindamos por este nuevo viaje que nos espera.
Después de eso junto con Camila fuimos a la habitación que nos tocó, decidimos que en cada hotel que nos quedáramos rentaríamos tres habitaciones. Una para Leo y Mateo, otra para Santiago y Valeria y por supuesto una para Camila y para mí. Al principio iban hacer dos habitaciones, una para las chicas y otra para los chicos, pero luego Santiago y Valeria se hicieron novios lo que hizo que exigieran su propia habitación y sinceramente nadie se opuso sabiendo que era mejor que hicieran sus cosas a solas a que usaran las habitaciones compartidas.
Nuestra habitación era sencilla dos camas individuales en el centro de la habitación una enorme televisión al frente, una pequeña mesa con dos sillas en la equina y un pequeño balcón con una hermosa vista. El baño era pequeño pero siendo solo Camila y yo sabía que funcionaria de maravilla.
No era la primera vez que dormíamos juntas, hemos sido muy unidas desde pequeñas, creo que todo nuestro grupo lo es, pues nos conocemos desde el jardín de infantes y hemos estado justos desde entonces. Siempre siendo inseparables.
— Esto será increíble—dice Camila mientras se lanza a una de las camas, sonrió y coloco mi mochila en la otra cama, supongo que esa será la mía—Esto parece ser un sueño todavía no puedo creer que estemos en Italia—
Asistí de acuerdo, hicimos muchas cosas para poder hacer este viaje y muchas veces nuestro sueño se iba volviendo cada vez más lejano. Pero al final nunca nos rendimos y pudimos lograr nuestra meta.
— Pues créelo, porque no es un sueño es la dulce realidad—ambas reímos.
— Por cierto ¿qué hora es?—pregunto.
Revise mi teléfono—Son las dos de la tarde, en México debe ser las siete de la mañana—le conteste a Camila, fue una suerte que revisara los cambios de horarios y los guardara en un documento en mi teléfono puesto que prometí hablar siempre con mis padres. Al ser hija única siempre me han sobreprotegido y este viaje es la primera vez que puedo salir a un lugar tan largo sola, es un voto de confianza que no quiero perder por nada del mundo.
— Deberíamos apurarnos si queremos ver la Fontana di Trevi— no pasaremos muchos días en Roma, como mínimo estaremos cinco días donde se supone que conoceremos todos los lugares que nos planteamos desde el inicio.
— Tienes razón iré a cambiarme para llamar a los demás— saque de mi mochila un conjunto de ropa, que consistía en una camisa y una falda de flores.
El baño era pequeño pero tenía muchos productos de baño, como una pequeña botella de champú y una crema de baño. Era un alivio puesto que estas fueron cosas que se me olvidaron cuando empacaba, tome una ducha rápida y de inmediato me puse mi conjunto.
Cuando Salí de habitación encontré a Camila viendo tranquilamente televisión, me reí. Estaba embobada viendo lo que parecía era una novela. En la pantalla estaba un hermoso actor italiano.
— No sabía que habías aprendido hablar italiano—me burle.
— No necesito hablarlo para saber que ese tipo está caliente—dijo señalando la pantalla de televisión, pero ya el actor se había ido y ahora estaba otro menos atractivo— ¿Sabes qué? mejor olvidarlo—dijo apagando el televisor. No pude evitar reír.
Camila era muy enamoradiza, ha tenido más novios de los que puede contar con una mano y tiene sentido su cabello castaño oscuro y sus ojos azules, además de un buen cuerpo tonificado, el cual se la pasa trabajando en el gimnasio hacen que sea muy atractiva para cualquier hombre. Y cabe resaltar que Camila sabe cómo coquetear es algo que le fascina hacer, le gusta atraer la atención de los hombres y seducirlos. Pero lamentablemente sus relaciones nunca terminan bien.
— Llama a los demás, también tomare una ducha—dice dirigiéndose al baño. Salgo de la habitación y comienzo a buscar la de los chicos, ni loca iré a la de Santiago y Valeria los cuales ya debieron comenzar a tener sexo. Cuando encuentro la habitación que buscaba toco la puerta fuertemente, hasta que Leo abre la puerta.
— ¿Qué pasa?—pregunta.
— Camila y yo queremos ver la Fontana di Trevi antes de que sea más tarde—
— Me parece bien, iré a avisarle a Mateo para que estemos listos en unos minutos—dijo con su típica sonrisa. Leo era un moreno de ojos claros, siempre estaba listo para ayudar, siempre siendo el más inteligente e intelectual del grupo.
— Por cierto puedes también avisarles a Santiago y a Valeria—pedí porque de verdad no quiero interrumpir lo que sucede en su habitación.
— Claro—dijo entusiasmado.
Cuando regrese a la habitación. Camila ya se había cambiado, eligiendo ponerse un vestido corto de verano de color azul. Estaba sonriendo mientras vía atenta su teléfono.
— ¿Porque sonríes tanto?—pregunte.
— Mi primo está haciendo el mismo tour que nosotros, hable con él y acordamos encontrarnos en Nápoles—fruncí el ceño sabía que estaba hablando de uno de sus primos franceses. Su tía se casó hace muchos años con un francés, y se fueron a vivir a Francia. Es una historia que Camila siempre suele contar porque es muy romántica.
— Nunca mencionaste que tu primo estaba haciendo el mismo tour por Europa— digo un poco extrañada porque estoy segura de que si lo hubiera mencionado, Camila hubiera pedido que comenzáramos el tour en un lugar donde se pudiera encontrar con su primo.
— Es porque no lo sabía—dice con una sonrisa—Me lo conto hace rato, es increíble hace tiempo que no lo veo, no suele venir mucho a México—
— Los chicos ya deben de estar listos—cambio de tema— ¿Qué tal si nos adelantamos?—
— Me parece bien—
Tomo la cámara de mi mochila, fue un regalo de mis padres la tengo desde hace bastante tiempo y me ha ayudado a encontrar una cosa que me gusta, la fotografía.
Pedimos al hotel que nos llame un taxi para poder ir todos de una forma más rápida. En unos minutos nos organizamos y vamos de camino a conocer una de las fuentes más hermosas del mundo.
— Wow ¿es esa que está ahí?—pregunta Santiago, veo la ventana sorprendida. Había visto la Fontana di Trevi por fotos en internet pero verla tan de cerca es increíble, las fotos no le hicieron justicia.
— Si es esa—contesto.
De inmediato bajamos del taxi y nos acercamos donde está la fuente, es grande y no somos los únicos que al parecer vieron a contemplar esta hermosa obra arquitectónica.
El lugar está lleno de gente, pero me las arreglo para tomar varias fotos. Por los libros que leí sé que la fuente tardo treinta años para construirse y su constructor murió antes de ver terminada su obra, es curioso el hombre que construyo esta fuente era poco conocido y sorprendió al mundo con una de las fuentes más hermosas del mundo.
— Hay una leyenda que dice que si tiras una moneda a la fuente volverás a visitar la ciudad—dice Leo sonriendo y mostrando un moneda—Probamos si es cierto—
— Si—saco una moneda de mi bolsillo y la lanzo al mismo tiempo que Leo.
— Ximena, Leo, vamos a tomarnos una foto juntos—dice Mateo por lo cual nos acercamos donde están todos. Valeria le pide el favor a una señora para que nos tome una foto, todos nos colocamos juntos y sonreímos.
Y así comienza nuestro viaje por siete hermosos países.
Pero quién diría que además de conocer diferentes culturas, conocería al que sería mi primer y único amor.