En la ciudad de Florencia, Italia, el día comenzaba con un sol radiante, en un apartamento pequeño el sonido de una cafetera se escuchaba para otorgar el primer café de la mañana. En el baño la regadera el agua caía y cubría la delicada piel de Lucía, una Italiana divorciada con dos hijos ya mayores, ella tenía cuarenta y tres años, era una mujer hermosa,típica italiana con los ojos cafés rasgado y una figura que cualquier veinteañera envidiaria .
Llevaba dos años divorciada, su esposo la traicionó con una mujer más joven, Lucía al ser una mujer práctica no quiso hacer drama por la situación, y sin más le dió el divorcio a su esposo.
Lucía tenía una pequeña librería donde trabajaba y pasaba su vida sin problemas, aún cuando sus hijos y amigos la animaban a tener una nueva relación.
- Estoy bien sola, no quiero involucrarme con nadie, amó mi soledad...- decía a sus amigos.
- Lucía!! eres joven, hermosa, culta y sobretodo entretenida, cualquier hombre estaría feliz contigo mujer!!...- le decía su mejor amiga Carmen.
La mujer salio del baño, se vistió con una blusa blanca y unos pantalones cafés olgados y unos tenis, le gustaba usar ropa cómoda, la ropa ceñida no hiba con ella. Tomo su café con un poco pan , y salió a su librería.
Al llegar encontró al repartidor llevando un pedido.
- Señora Lucía !! cómo amaneció hoy ?.. parece que hará un poco de calor, pronto será la fiesta de San Juan y la ciudad se llenará de turistas!!! y será peor jajaja.- dijo divertido el repartidor.
Lucía le sonrió con amabilidad mientras abría su negocio.
- Gracias por esperarme Mateo... estaba esperando este pedido, como tú dices pronto la ciudad se llenará de turistas y necesito abastecer la librería con folletos y libros de la ciudad...- decía Lucía mientras abría la caja.
- Es un placer ayudarla...- dijo Mateo con un poco de coquetería.
- Gracias nuevamente... toma aquí tienes la propina...- dijo Lucía entregándole el dinero.
- Grazie bela Señora!!...- dijo Mateo antes de marcharse.
Lucía se concentro en su pedido, su amigo Leandro la abastecía desde Roma, una nota le llamó la atención.
" Querida Lucía, mira lo que encontré!!
Un libro de la antigua Florencia, lo ví en una feria de antigüedad, había dos libros, te los envío, por lo menos cuesta como doscientos euros cada uno, espero que lo puedas vender" Saludos tu amigo Leandro.
Lucía comenzó a buscar los libros y realmente era una antigüedad, su edición era de 1850, las fotos muchas de ellas eran dibujos a mano ,mostrando un mapa de la ciudad, y las fotografías en blanco y n***o eran una reliquia exquisita.
- Pero que belleza!! pondré uno en la vitrina y el otro lo guardaré para mí !!..- dijo emocionada Lucía.
En el aeropuerto de Roma , el avión que venía de Nueva York, llegaba , Michael procedió a bajar el avión, el viaje estuvo tranquilo.
- Bueno ... hemos llegado a la hermosa Italia, ahora tendré que tomar el tren hacia Florencia...- dijo para si mismo el hombre.
Después de buscar su equipaje, tomo un taxi y se dirigió a la estación para tomar el tren.
Los pensamientos de Michael estaban hecho un lío, recordaba más que nunca a su esposa que un suspiro salió de su pecho. Subió al vagón y se sentó cerca de la ventana para mirar el paisaje.
El viaje de Roma a Florencia duro una hora y media , al llegar a la estación un taxi lo esperaba para llevarlo al hotel donde se alojaría por dos semanas.
- Bienvenido a Florencia!! la ciudad del arte!! , primera vez en la ciudad?..- pregunto con simpatía el chófer.
Michael le sonrió cortésmente.
- No, es mi segunda vez...- dijo un poco nostálgico.
- Bene, Bene!!... llegó justo para la fiesta de San Juan!!! a qué hotel lo llevó?...- pregunto el hombre.
- Hotel Spadai.. por favore!!...- dijo Michael con tono italiano.
-; Perfecto!! es uno de los mejores hoteles de la ciudad...- dijo el chófer.
Michael miraba la ciudad y vio que a pesar de los años no había cambiado mucho.
Al llegar al hotel se registró y le dieron la. suite del hotel, una habitación vintage lo esperaba, con algunas frutas frescas de la estación, una botella de vino y unos chocolates. Todo en una canasta de mimbre., una cortesía del hotel.
Michael se dirigió a la ventana que daba a al centro de la ciudad y podía ver a la gente pasar, sacó su camara fotográfica y comenzó a tomar fotografías con su Canon EOS R10.
Ajustó el lente de la camara y vio la librería de Lucía.
- Oh!! una librería antigua!!... seguro habrá libros interesantes..- pensó entusiasmado Michael.
Como era la hora del almuerzo, Lucía cerró su librería y fue almorzar a un bar cercano, le gustaba ir almorzar ahí por la cocinera, su tía Ivonne, que la quería como una hija.
- Cómo ha estado el día Lucía?...- preguntaba siempre su tía.
- Nada que contar...- era lo que le respondía Lucía.
- Bueno ... siéntate... hoy hay macarrones con salsa blanca y unas costillas de cerdo al horno... que prefieres?...- preguntaba la mujer.
- Mmm... me la pones difícil tía!!! y postre ahí?...- pregunto con interés Lucía.
- Una panacota de chocolate...- dijo sonriendo la tía.
- Bueno ... entonces tráeme los macarrones y después las costillitas..- dijo divertida Lucía.
La tía abrió los ojos de sorpresa.
- Comes como si no hubiera más alimentos en la tierra, pero no engordas!! ... te odio sobrina!!...- dijo con una carcajada la mujer.
Lucía se encogió de hombros.
Mientras tanto Michael había bajado de su habitación para ver de cerca la librería de Lucía.
Quedó fascinado con el escaparate que mostraba los libros , sobretodo el libro que recién había llegado.
- Oh!!! ese libro es una reliquia!! , tengo que tenerlo!!...- dijo entusiasmado Michael.
Fue a la puerta para entrar Pero se encontró con la sorpresa que estaba cerrado.
- Uff!! es hora del almuerzo... tendré que volver en una hora más...- dijo con fastidio el hombre.