Lucía llegó a su librería y comenzó a acomodar algunos libros en la vitrina.
- Que día más flojo!!... espero que con el festival cambié...- dijo aburrida.
Camino al mostrador para tomar algunas notas ,cuando sintió la campanita de la puerta. Levantó la mirada y sus ojos cafés se encontraron con los ojos verdes de Michael.
Por un momento los dos se quedaron mirando, hasta que Lucía rompió el hielo.
- Buenas tardes señor... en qué puedo ayudarlo?...- pregunto un poco nerviosa por la mirada intensa de Michael.
El hombre reaccionó y le mostró con su dedo el libro que estaba en la vitrina.
- Buenas tardes... señorita, me gustaría mirar el libro que tiene ahí...- dijo también con nerviosismo.
La belleza de Lucía le había llamado la atención, era una mujer sencilla que no necesitaba llevar un maquillaje elaborado para verse hermosa.
Lucía salió del mostrador y se dirigió al escaparate.
Al pasar cerca de Michael este pudo sentir el perfume a flores que traía Lucía. No era un aroma pesado si no era todo lo contrario, muy fresco.
Lucía igual pudo oler el perfume de Michael que no era fuerte, pero que cautivaba el olfato.
Michael la observaba con atención.
Lucía llevo el libro al mostrador para que Michael pudiera verlo.
- Señor...
- Michael, Michael Blaze...- dijo sin más el hombre.
Lucía le sonrió con delicadeza.
- Señor Blaze... usted no es italiano? o me equivoco?...- pregunto Lucía con interés.
Michael nego con la cabeza.
- Se nota mucho?... es verdad, soy extranjero... de Estados Unidos...- dijo un poco emocionado.
- Bueno, bienvenido a Italia, sobre todo a Florencia...- dijo con amabilidad Lucía.
- Gracias... y usted se llama?... pregunto interesado.
- Lucía , Lucía Greco...- dijo mientras le mostraba el libro.
Michael dejó de mirarla y procedió a ver el libro, estuvo callado por un largo tiempo, el silencio era un poco incómodo, solo se rompió cuando una pareja de extranjeros entro a la librería.
Dejó a Michael en un rincón y fue con la pareja.
- Buenas tardes!!... en qué les puedo ayudar?...- pregunto con amabilidad la mujer.
Estuvo un rato con la pareja y les vendió algunos libros de la historia de la ciudad.
Cuando se fueron volvió a mirar a Michael.
Un poco de desconfianza la invadió porque él no decía nada, se acercó a él con cautela.
- Señor Blaze... que le ha parecido el libro?... pregunto con interés.
Michael levantó la mirada y volvió a encontrarse con los ojos hermosos de Lucía.
- Este libro es una reliquia!!! lo he estado examinando detenidamente... y le pido disculpas por demorar demasiado... pero quería estar seguro de su autenticidad, el papel que se utilizo tiene una singularidad, fue confeccionado con algodón puro, y las fotografías son de una calidad exquisita para su época!!...- dijo emocionado Michael.
Lucía abrió los ojos de asombro.
- Es usted un experto!!! no cualquiera se daría cuenta de las hojas que fueron hechas este libro... acaso usted es fotógrafo?... solo un fotógrafo experimentado sabría su textura...- pregunto intrigada Lucía.
Michael abrió sus ojos de asombro pero después le sonrió mostrando su sonrisa perfecta.
- Tiene razón señorita Greco... soy fotógrafo, trabajo para una revista de viaje, a lo mejor la conoce " Todo Viaje"...- afirmó Michael.
Lucía le sonrió y fue a su mostrador y saco una edición de la revista.
- Todos los que trabajamos en este negocio conocernos está revista, es la que más se vende, por sus fotografías...- decía Lucía mientras hojeaba y se dió cuenta de la firma de las fotos, Michael Blaze.
- Oh!!! es usted!! ... Michael Blaze...- susurró Lucía.
- Siento un poco de vergüenza que usted me conozca y yo no a usted...- dijo con tono coqueto que hasta el se sorprendió por la audacia.
Lucía lo miro intrigada.
- Disculpe... no quiero que piense mal de mí... mejor volvamos al libro... lo llevo, dice ahí que cuesta doscientos euros?...- pregunto interesado.
Lucía asintió con la cabeza.
- Perfecto... pero este libro cuesta quinientos euros, y eso será lo que le pagaré...- dijo Michael mientras sacaba su tarjeta bancaria.
Lucía abrió los ojos y su boca de asombro.
- Quinientos!!!... está seguro?...- pregunto Lucía incrédula.
- Si!!...- dijo decidido Michael.
Lucía no sabía cómo reaccionar pero al final sacó la máquina y puso quinientos euros, la máquina aprobó el pago, dejando a la mujer sorprendida.
Reaccionó y saco una bolsa de la librería para poner el libro en él y algunos folletos de la ciudad.
Michael recibió la bolsa.
- Muchas gracias señorita Greco... fue un placer hacer negocios con usted...- dijo mientras se despedía de la mujer.
Michael salió de la librería un poco sorprendido por la audacia que tuvo con ella.
Mientras Lucía comenzó acomodar los libros y se dió cuenta que Michael había dejado su camara fotográfica.
-Oh!! saldré a buscarlo...- dijo Lucía mientras cerraba su librería y salía con la camara en la mano.
Comenzó a buscar a Michael entre la multitud pero no lo encontró.
- Diablos!!! dónde se habrá metido!!...- decía preocupada la mujer.
Michael por otro lado estaba llegando a su hotel, no sé había dado cuenta de que no llevaba su camara fotográfica .
Lucía se le vino a la mente que quizás él estaba en algunos de los hoteles cercanos .
- Mmm... cuál será?..- se decía mientras miraba a los hoteles.
- Bueno debe ser ese... es exclusivo ... Spadai...- dijo mientras se dirigía al hall del hotel .
Se acercó a la recepción para preguntar por Michael.
- Buenas tardes... me puede decir si el señor Michael Blaze se encontrará hospedado aquí?...- pregunto un poco nerviosa.
El recepcionista la miró con un poco de desconfianza.
- No podemos entregar esa información a desconocidos...- dijo seriamente el hombre.
- Entiendo... pero el señor Blaze estuvo en mi librería, la que está al frente... y se le quedó su camara fotográfica.- dijo con cautela.
El hombre la miró con atención.
- Puede dejar la camara aquí y yo se la entregaré...- dijo el recepcionista.
- No!! quiero entregar yo la camara al señor Blaze...- dijo con firmeza.
El hombre frunció el ceño .
- Entonces no puedo hacer nada al respecto...- dijo molestó el hombre.
Lucía suspiro profundamente se dió vuelta para marcharse cuando chocó con alguien.
- Lucíaaaa...