Amor Prohibido parte V.

1020 Palabras
Clara lo miró con estupor, pero Carlos se alejó de ella antes que alguien la viera. La muchacha quedó inmóvil por un buen rato, hasta que Ines la fue a buscar junto a otras novicias. - Hermana Clara!!... te encuentras bien? ... estás como si hubieras visto un fantasma? ..dijo cínicamente la mujer. Clara volvió en sí y la miró como ausente. - Vi una araña... le tengo fobia a las arañas...- mintió Clara. - Uf!! a mi también me dan miedo ... y las cucarachas también...dijo otra novicia llamada Luisa. -Mmm... pero aquí no se ve ninguna?...- insistió Ines con malicia. - Hermana Ines... usted cree que la araña nos estará esperando? obvio que se fue!!...- dijo molesta Luisa y abrazando a Clara. Ines la miró con disgusto. -Bueno!! la venimos a buscar para la misa ... Hermana Clara... no demoré!!..-dijo molesta la muchacha. Clara asintió con la cabeza. Luisa la llevaba de su brazo. - No me gusta Ines...te tiene envidia... además ha estado hablando de tí con otras novicias..- dijo con cautela Luisa. Clara la.miro sorprendida ,sabía que Ines era envidiosa pero nunca pensó que era intrigante. -Que ha dicho de mí?....preguntó confundida Clara. -Puras tonterías... no le hagas caso... eso sí ten cuidado con quien hablas...-dijo como advertencia Luisa. Ese día después de misa eran las confeciones , Clara por primera vez no quería ir, normalmente sus " pecados" eran que no había dicho bien el rosario o que no rezo antes de dormir. Pero ahora tenía el corazón confundido y no sabía si confesar o no lo que estaba pasando con Carlos. - Pero si lo mencionó puedo meterlo en problemas... y la verdad no ha pasado nada solo palabras indiscretas..- pensó con preocupación la chica. En el confesionario había una fila para confesarse ,entre seminaristas y novicias. Clara por primera vez se puso al final de ella. .Carlos que estaba cerrando el órgano, se acercó a la fila para la confección, vio a Clara y suspiró profundamente antes de acercarse a ella. Clara estaba en su mundo que no sintió la presencia del hombre atrás de ella. - Me preguntó... que pecados tan grave tiene hermana Clara?..-susurró al oído de la muchacha. Clara se dio vuelta y vio a Carlos mirándola con curiosidad. -.Eso es algo que a usted no le interesa además no es mi sacerdote confesor...- replicó molesta Clara. Carlos le sonrió con picardia. -.Sería interesante ser su confesor... saber aquellas cosas más íntimas de usted... pero bueno ... debe ser aburrida su vida...- dijo para molestarla. La verdad no sabía porque le decía esas cosas , él se había prometido no buscar más a Clara, para no ponerla en una situación incomoda,pero algo dentro de él, lo hacía ir tras ella. Clara lo miró con enojó, sus hermosos ojos se volvieron como un gato salvaje a punto de atacar. - No es apropiado que un seminarista y una novicias tengan estos tipo de conversación, por favor le pido que no me diriga la palabra...gracias hermano Carlos...- dijo fastidiada por ese hombre que la ponía nerviosa. Carlos le sonrió con ironía y se fue a conversar con sus compañeros. - Ocurre algo? hermana Clara? vi que te molestaste con el doctor? te dijo algo inadecuado?...- preguntó sinceramente Luisa. Los ojos de Clara estaban apunto de llorar, viendo la situación, Luisa la llevo afuera de la capilla para tomar aire. - Dime que pasa? confía en mí? no es bueno que lleves esa carga en tu corazón sola...- dijo cariñosamente la novicia. Clara como si las emociones afloraron comenzó a llorar como una niña, mientras Luisa la abrazaba. - Tranquila... no es necesario que me digas nada... no es necesario... pero quiero decirte que aquí no estas obligada ,no te atormentes... no es bueno...- dijo sabiamente Luisa. - La verdad no sé qué me ocurre, nunca me había pasado algo similar, siempre he deseado ser monja y poder servir al Señor... pero ahora siento tambalear mi vocación...- dijo tristemente Clara. - Entiendo... ahora seca tus lágrimas y entremos ,muestra seguridad ,yo estaré contigo...- dijo protectora Luisa. Las dos novicias entraron a la iglesia, Carlos la observó y vio que sus ojos estaban rojos por estar llorando, su corazón se achicó por verla así, sabía que sus lágrimas eran a causa de él, se sintió miserable por haber estado acosando a Clara y llevarla a ese estrés. Sacó su biblia y busco el retrato de ella, escribió unas palabras y busco la forma de entregarle la imagen a ella. Camino donde ella con cautela, miró a Luisa que la tenía agarrada del brazo, se detuvo por un momento y pensó que sería mejor dejarla en paz en ese momento. Después de las confeciones cada grupo regreso a su lugar a seguir estudiando sus deberes. Los seminaristas tenían su pequeña celebración por Carlos ,pero el muchacho antes de estar feliz de veía cansado y abrumado. Se le acercó el padre Alex con cautela. - Esta bien hermano Carlos?... lo veo compungido? me preocupa...- preguntó con interés el Cura. Carlos suspiro profundamente y miró a su maestro. - Padre... puedo confesarme con usted?... preguntó con tono desesperado el muchacho. El padre abrió los ojos de asombro y asintió con la cabeza. - Sigame por favor...-pidió el Cura. Fueron a un lugar apartado donde había un banco donde se sentaron, el padre se personó. - Ave Maria purisima... - Sin pecados concedido...perdóneme padre por he pecado...- dijo angustiado Carlos. - Lo escucho hermano... saque ese peso de su corazón que lo atormenta ...- dijo preocupado el padre Alex. - No he actuado virtuosamente con alguien y creo que he dañado su corazón y ahora debe pensar que soy la peor persona...- dijo misterioso el joven. El padre abrió los ojos de confusión . - De que esta hablando hermano?... A quien ha dañado que lo tiene así?...- preguntó el Cura angustiado. - A un alma pura como el agua de manantial... me he creído con el derecho de poner mis ojos en este ángel, por eso quiero pedirle si puede ayudarme a cambiar de seminario?... - Que
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