Capítulo 15 Pasaron todavía dos jornadas desde que partieron de Wadi Halfa hasta que la caravana penetró en el país conquistado por el Mahdi, y, después de atravesar el desierto de Gezir, al llegar a los alrededores de Kendi, donde los ingleses habían derrotado a las tropas del Mahdi, apareció a sus ojos una región completamente distinta. Hasta donde podía alcanzar la vista se extendía una inmensa estepa, de cuyo verde fondo se destacaban aquí y allá espesos cañaverales, entre los que sobresalían espinosas acacias, célebres por su goma, y corpulentos árboles llamados Sisyphus Spina Christi, tan frondosos que cada uno de ellos podía cobijar bajo su sombra a más de cien hombres. Aquel conjunto pintoresco era una delicia para los ojos de los viajeros, que contrastaba enormemente con la mono

