Capítulo 23 Los sucesos del día anterior y las impresiones de aquella noche extenuaron de tal modo a los muchachos, que cuando el sueño los rindió se quedaron como troncos. Nel se levantó cerca del mediodía. Estasio, que había pasado la noche junto al fuego, envuelto en una manta, se había levantado un poco antes, y cuando la niña salió de su pabellón mandó a Kali que preparara el almuerzo; pero como era tan tarde, el almuerzo se convirtió en comida. La luz del día ahuyentó los temores pasados, y tanto Estasio como Nel, habiendo reposado mucho, se levantaron con más ánimo. Nel se sentía más fuerte y parecía tranquila, pero como deseaba alejarse lo más pronto posible de aquel triste lugar, apenas terminaron de comer recogieron las provisiones, ensillaron los caballos y prosiguieron la mar

