Eran las siete de la mañana, no tenía ganas de nada, sentí que había dormido demasiado bien como para renunciar a esa cama y enfrentar mi vida. Aún con mi pesadez, me esforcé por levantarme, sabía que no tenía ropa aquí para cambiarme, pero como lo hice la noche anterior abrí algunos cajones del closet para encontrar algo que me vaya bien. Me di un baño rápido y sali para encontrarme con un ruido mañanero del que no me cansaré nunca.
— Diablos, mi hermano debió ser cheff, son los mejores hotcakes que he probado en mi vida— Jayden gritaba como si estuviera probando el platillo de los dioses.
— Vaya mierda, tengo examen de calculo hoy y realmente debo reconocer que ser guapo no me hace inteligente —Mason paseaba con un cuaderno en mano.
Mi hermano fue el primero en verme, por su forma de sonreírme quería decir que me veía mejor de lo que estaba ayer.
— Eli buenos días— su voz hizo que todos voltearan hacia mi y dejarán todo lo que estaban haciendo para después.
— Oh Oh Oh una chica, todos pónganse las camisas— Jayden grito, aún que para mí no había problema, todos tenian buen cuerpo y despertar con esa vista era espectacular. Pero para mí mala suerte todo mundo empezó a buscar desesperada mente con que raparse.
— Eli está usando la sudadera favorita de Taylor— está vez fue Mason quien hablaba con la boca llena de hotcakes— daría la vida para poder verle la cara, odiaba que alguien usará esa sudadera— tods me veían de arriba abajo, creo fue muy mala idea tomar de su ropa, quizás debí hurgar en ls de Caleb— Recuerdan cuando Miriam la uso después de la noche de pasión que tuvieron, ame ver su cara de bruja desfigurada por la impresión cuando le dijo que se la quitará, creo fue el mejor recuerdo de su relación.
— Oh chicos lo siento en verdad— me sentía avergonzada, era obvio que no podía tomar las cosas de los demás y usarlas como si fueran mías, se me hizo fácil— pensé en usarla porque el día está algo fresco como para ir en camiseta, pero puedo devolverla y robar alguna de Caleb
— Eli, no pasa nada, no es como que Taylor te pueda ver desde el otro lado del mundo— la voz de Jaylen me tranquilizo, era el más duro de los chicos y que me lo dijera él me relajaba— todos hemos usado su ropa desde que se fue, claramente su sudadera de Iron man no porque es favorita, para Taylor tiene valor sentimental, pero no pasa nada, solo mantenla a salvó de todo daño.
— Capitan América es mejor que Iron Man, obvio— lo dije porque sentí una ofensa, esto era team Capitán América o team Iron Man, y yo a muerte soy team Capitán América.
— Oh no, tenemos una traidora aquí— Caleb me miraba con resentimiento— somos team Iron Man en esta casa.
— Ajá
— Si Taylor estuviera aquí diría lo siguiente: No hay súper héroe mejor a Iron Man, renuncio a todo por el amor a su familia y para salvar el mundo— la forma en que Jayden dijo eso realmente me dió risa.
— Que me dirán que Taylor era Genio, millonario, playboy, filántropo, como Iron Man, su mentor
— Algo así, casi todo, quitemos la parte de playboy— todos rieron un poco, no entendí el chiste, pero me imaginé que era algo entre ellos. Creo que estar ocupando el lugar de Taylor trajo conmigo su ausencia y una repentina sensación de extrañarlo.
En el coche de Jaylen sonaba una pegajosa canción de Imagine Dragons, me iba contando que todos ahí tienen gustos diferentes de música, que iban de extremo a extremo, desde rock alternativo hasta baladas nostálgicas con poesía, eran variados en gustos pero todos se complementaban. Su familia de machos hacia ver la universidad como la mejor etapa de sus vidas, eran dos años mayores que yo, así que estarían junto a mi por algunos años más, Jayden y Caleb están en la ingeniería industrial, Jaylen y Mason estaban en Arquitectura, compartían algunas materias y fue ahí donde se conocieron.
Estábamos por llegar al lugar donde creí que pasaría mis años universitarios, mis manos sudaban y mis piernas ya entraban en el momento del temblor. No sabía si estarían ahí, a mí parecer deberían estar en sus clases, pero hoy todo es impredecible. Mi teléfono estaba apagado desde ayer por la mañana, había olvidado traer conmigo el cargador, y como estuve con Caleb parte del día deduje que nadie me buscaría.
— ¿Estás lista para esto?— estábamos en la calle, a metros del apartamento. No sabía que contestar, sentía que exageraba todo, que no debía hacer esto porqué realmente nadie me hizo nada, yo nunca confesé mis sentimientos así que no debería existir empatía hacia ellos.
— Nunca estoy lista para enfrentar situaciones así.
— Bueno relájate, es tu primera desilusión, es más que obvio que sientas que todo se te cae encima— Jaylen era duro, demasiado sincero, pero tenía razón, no había vivido nada parecido a esto y ahora sentía que todo lo había destruido— Todos hemos hecho en algún momento algo así, Taylor se fue por una desilusión amorosa, solo tomo sus maletas y se fue como se no le importaran nada, son las cosas que hacemos cuando todo se nos cierra.
— Bueno, lo has conseguido, me siento aún más tensa y frustrada que antes— dije con la boca a punto de secarse completamente.
El carro se detuvo frente al departamento, todo estaba igual, nada fuera de lo normal. Camine hasta la puerta, no se escuchaba nada dentro, deje salir el aire aliviada quizás se fueron a clases, estaríamos solos mientras empacamos todo. Me dispuse a abrir la puerta con Jaylen detrás de mi, estaba demasiado tranquilo y necesitaba tomar algo de su seguridad para que pudiera hacer esto lo más rápido posible sin problema. Abrí la puerta y no dude mucho en entrar, grave error unos pasos en las escaleras hicieron que me detuviera provocando que Jaylen chocará conmigo.
— ¿Qué diablos te pasá , Caeli?— Alan estaba frente a nosotros, su expresión era terrible, parecía demasiado molesto, lo que no entendí y me dejó paralizada fue el porque me gritaba— No sabía nada de ti, eres una irresponsable de mierda, te busque por todo el campus, no conozco a tus compañeros estuve como loco, pensaba en llamar a la policía— oh vale que está pasando acá, me está jodiendo por no avisarle que no llegaría a casa que lo jodan.
— Caeli, creímos que algo te había pasado, después de la pequeña discusión y de que no quisieras ir con nosotros a la fiesta, pensamos de todo— Hanna estaba a su lado, disimulaba la preocupación y su tono paciente y cariñoso hacia que deseará vomitarles en la cara.
— De acuerdo, detengance no me pasó nada y todo esté tiempo estuve...
— ¿Quién demonios es este intento de rubio?— no logré terminar mi discurso. Había olvidado que Jaylen estaba detrás mío, su rostro era inexpresivo, le daba un toque de misterio y lo hacía ver aún más guapo— con este estuviste todo esté tiempo, fuiste a revolcarte por despecho— deje de admirar a Jaylen para concentrarme en el idiota que me gritaba barbaridades— ¿En serio caes tan bajo Caeli? Solo porque me enamoré de alguien más y no me fijé en ti
— De acuerdo, no iba a intervenir pero acá nos estamos faltando el respeto sin escuchar— Jaylen me movió a un lado con delicadeza— lo único que sale de tu boca es un asqueroso vómito, ahora no tenemos tiempo para darle importancia Eli y yo tenemos prisa de llegar a su habitación y poder irnos a casa, ambos pueden seguir disfrutando de su romance sin preocupaciones de nosotros, solo entramos y salimos, no haremos ruido.
—Voy a romperte la cara
— Wow ya basta— me interpuse entre ambos, Jaylen seguía con su expresión de fastidio y Alan tenía ganas de desmembrarlo lentamente— Jaylen es amigo de mi hermano, todo esté tiempo estuve con Caleb, no voy a permitir que te refieras a mi como una más de tus chicas de noche— me acerque a Alan para poder estar un poco más a su altura, no era más que unos 10 cm más alto que yo— no estoy haciendo nada por despecho, ustedes pueden follarse todo lo que quieran, no me jodan a mi.
— Caeli— Alan intento tomarme de la mano, pero evite totalmente su contacto.
— No, Alan— me detuve a su lado para informarle de mis planes— me iré de aquí, voy a irme con mi hermano, no por ustedes, por mi, la universidad debe ser una etapa increíble en la que aprenda y deje estás distracciones, ya tomé la decisión, si nos permiten tenemos que empacar.
Jaylen me siguió escaleras arriba, con los dos individuos viéndonos desde abajo.
Terminamos de empacar antes de que llegara el camión de mudanza, tenía pocos muebles pero todos eran especiales. Lleve conmigo todo lo que hace unas semanas había traído de casa, era sumamente nostálgico que antes llegaba con felicidad a esta casa y ahora solo quería huir. Tenía miedo y mi ansiedad crecía con forme veía que todo estaba siendo subido al camión, pero tenía una nueva oportunidad y aún con el temor de vivir en una casa llena de chicos sabía que ahí estaría mejor, estando aquí solo estaría huyendo de situaciones incómodas y dolorosas para mi.