Crecí en una pequeña pueblo del país, en uno de los estados agricultores con mayor producción, mamá a su muy corta edad comenzó a trabajar como campesina en un huerto de manzanas, por alguna razón ella creyó que sería buena idea sacarme del pueblo, no me di tiempo de pensarlo cuando de inmediato acepté sin peros. Por mí, mamá tuvo que cambiar su forma de vida, el aroma a campo que se olía todas las mañanas y lo mucho que disfrutaba convivir con los amigos que formó a través de los años en ese huerto, por un trabajo en oficina, con ropa que a ella le incomoda y gente que no interactúa entre sí, pensé entonces en lo egoísta que fui. Por eso jamás me di la oportunidad de hablarle a mamá sobre mi primo Noel y como me negué por dignidad una vida común y sin esfuerzos aquí— Pero por algo estab

