Respiraciones agitadas, dos filetes de carne, miradas retadoras, son lo más llamativo de la tarde. —¿Y? —Preguntó Emma cruzada en brazos. —¿Qué está pasando? —Le desvié el tabique a tu novio. Eso pasó. —Julie presionó mi mano derecha para calmar mis nervios y enojo. —Ya pasamos por esto una vez, Wingfield. Ya es suficiente.—Murmuró Jesse mirándome despreciativo, Emma asintió estando totalmente de acuerdo con su chico. —¿Qué no ves que tienes a una hermosa novia? —Discúlpame ¿Que? —Preguntó Emma inclinando su rostro a la derecha mirando a Darcy con la deja alzada. Él se quedó paralizado. Yo controlé el mosquito de los celos como Dios me dio a entender. —Y ahora no tendré sexo en dos semanas, también por tu culpa ¿Que más quieres de mí? —Preguntó, Julie se burló de Darcy y él le dedicó

