-Baja eso, Julie. -Murmuré en voz baja sosteniendo una de sus manos detrás de mí. Evan sonrió con cinismo. Y volvió su vista a las chicas de Julie quien rápidamente bajó su blusa y sostuvo mi hombro y mano aún detrás. -Hola tú. -Saludó Evan, pelos de espagueti. -Vámonos. -Susurré apretando la mano de Julie, caminé con rapidez para alejarme lo más pronto posible de esa amenaza. -¡No! ¿A dónde tan rápido? -Nos siguió y se acercó jalando mi camisa para quedar frente a él, Evan acercó su rostro al mío, y me besó apasionadamente. No, eso no fue lo que pasó, ojalá, hubiera sido menos desastroso. -¿Cómo te llamas lindura? -Le preguntó a mi novia y sentí mi respiración acelerarse con rapidez, puse mi Palma sobre el pecho del susodicho. -No te pases, Evan. Ya fue hace años. -Susurré pidiendo

