HADES Iba preso de la ira, rumbo a uno de las bodegas que tenía para la distribución de droga en la ciudad. Mi hombre de confianza me había llamado diciendo que se había presentado un problema y que debía estar en el lugar lo más rápido que pudiera. Me tocó suspender mis 18 horas de sexo placentero con la diosa de ojos azules, para poder atender esto. Eso me enfurecía. Hice todo lo posible para ganar esa puta pelea, por fin la podría tener 18 horas. 18 malditas horas solo para mí, para hacer todo lo que yo quisiera y pasa esto. ¿Tanta mala suerte tienes Hades? No, solo es un imprevisto. Cuando consigo lo que quiero, vienen y me arrebatan el placer. Espero que sea lo que haya pasado valga la pena, porque si no, mataré a ese hijo de puta por interrumpir el magnífico polvo que est

