En el comedor estaban todos menos Samuel. Raquel se volvió a mirarme cuando entré y esbozó una sonrisa burlona, Mira por el contrario se acercó a mí y me tomó por las manos acercándome a la mesa donde comía Gary. -Buenos día mi amor.-Me dijo.-Fui a buscarte y el señor Aníbal me dijo que hablabas por teléfono… -En tan poco tiempo y tantas llamadas, debería ser recepcionista.-Opinó Raquel mientras guardaba frutas en la nevera, frutas con la que hacía el desayuno de su señora. -Estas bien ya ¿verdad? –Continuó Mira haciéndome un gesto de no te ocupes de ella, yo asentí con la cabeza y tomé asiento frente a Gary quien me sonrió.-También estuvo hablando conmigo de la dieta que debes seguir. -¡Vaya! –Casi gritó Raquel. No se que le pasaba a ell

