Las chicas mofaron furiosas y se dieron la vuelta, Hiroto y Nagisa chocaron los puños. Pero su felicidad no duro tanto como esperaban, Nagisa pudo observar como una cabellera rojiza se movía entre la gente hasta llegar con su actual pareja. - ¿Quieres beber algo? - pregunto Nagisa fríamente mientras pedía un sake para ella. - No sabía que tomabas - susurro Hiroto cerca de su oído, ella rió quedamente. - Normalmente no lo hago, pero viví con Hiromi-sama, ella tenía constantes reuniones en las que lo único que servían era licor. De alguna u otra forma me acostumbre - explicó la chica con una sonrisa mientras movía el líquido en suaves círculos, la paso cerca de sus labios aspirando el aroma del licor. Alzó un poco la copa y bebió un trago del contenido. - Parece que estas familiarizada -

