Las manos del pelirrojo bajaron de a poco, una se quedo en su cintura, mientras que la otra bajo hasta su muslo, contorneando la figura de estos con las yemas de sus dedos. Nagisa soltó un jadeo junto a un quejido. Sus ojos se aguaron aún más y comenzaron a soltar las lágrimas. Karma dejo de besarle para pasar sus labios a su cuello, besando y dejando algunas marcas, aspirando el dulce aroma a vainilla que ella desprendía. - Por favor... Detente - susurro Nagisa con su voz quebrada. Karma abrió sus ojos impresionado y miro a la peliceleste. -... - No podía formar una palabra, no lo creía, él la había hecho llorar. - No juegues con mis sentimientos - volvió a susurrar pasando sus manos a sus ojos, tratando de calmar las lágrimas - No juegues conmigo, no soy "ellas", no soy un juguete...

