Shiro: Favor de leer la nota de abajo.
Nagisa estaba siendo abrazada por cierto rubio y pelirrojo que desprendían dos auras asesinas, mientras que un pelinegro desprendía la suya en busca de poder acercarse a Nagisa
- ¿Y quién es él, exactamente? - pregunto Manami un tanto molesta
- Él es... - susurro Karma mientras fruncía aún mas el ceño - Mi primo - suspiro resignado mientras el contrario sonreía de manera triunfante
- Eso no responde el que le diga "cariño" a Nagisa - dijo Hiroto mientras abrazaba con más fuerza a Nagisa, las personas presentes comenzaban a murmurar cosas, las cuales hacían que Nagisa se preocupase, no por si misma, sino por su amigo Hiroto.
- Hiroto… - susurro mientras el chico se sonrojaba...
- Nagisa, no me había dado cuenta, de que habías dejado de llamarme por el honorífico- Hiroto se cubrió la cara con una mano, tratando de esconder un sonrojo que se apoderaba ferozmente de sus mejillas, la chica rió por lo bajo por la reciente actitud del mujeriego de su clase
Karma frunció un poco el ceño al ver lo "unidos" que eran sus mejores amigos, así que fingió una tos y después tomo a Yuuji por el cuello de la camisa
- ¿No se supone que tu estabas en Inglaterra? - pregunto Karma, Nagisa y Hiroto intercambiaron miradas y acto seguido asintieron con la cabeza
Los chicos comenzaron a escabullirse de la fiesta, pasando por la multitud de la gente que murmuraba y reía con fluidez, pero de una manera elegante, sin exagerar o sin llegar a las constantes carcajadas que alguna que otra chica soltaba al estar cerca de Shima y Yuuki. Sakura por otro lado, estaba con varios chicos, los cuales la elogiaban y felicitaban, pero ella les hacía caso omiso, preguntándose lo mismo una y otra vez "¿Qué fue lo que dijo Okuda para enamorar a Karma?"
// Perspectiva de Karma //
Me enojaba, me molestaba que Nagisa se llevara tan bien con otro chico, y lo peor es que el chico con el que se lleva tan bien es ni más ni menos que Hiroto Maehara, no sólo mi mejor amigo sino que que también el mayor rompe corazones (Aparte de mi, por supuesto) y Casanova del instituto. Simplemente no puedo dejar que MI querida Nagisa esté con alguien así...
¿Qué demonios?, Acabo de decir que Nagisa es "mía"?, pero... Pero ¿Qué me sucede?
Me aleje de la fiesta y deje a Yuuji bailando con otras chicas, yo fui a sentarme mientras bebía una copa de Champagne, miraba a Manami bailar con varios chicos, pero no me molestaba, pero al no ver a Nagisa cerca y en sólo pensar que este con alguno de sus pretendientes, me hierbe la sangre de la furia. y¿Por qué me pasa esto?! Nagisa en mi mejor amiga, nada más
- Nagisa es sólo mi amiga - susurre para mi mismo mientras me mordía el pulgar, estaba frustrado. Entonces, recordé lo que me dijo Asano...
// Inicio del recuerdo //
- ¿Asano? - pregunte molesto, le dije que si volvía a estar frente a mi lo mataría, no me retracto de mis palabras, me acerqué a él con intención de propinarle un buen golpe, pero me retuvieron sus palabras
- ¿Alguien puede amarte? - me pregunto y yo paré en seco, A qué se refería ese idiota?
- Tengo muchas pretendientes - bufé y el negó con la cabeza
- Nagisa te ama... - susurro y yo abrí mis ojos impresionado - Tal vez como un hermano, tal vez como un gran amigo, eso no losé... Yo te amo - me volvió a decir, ¿Qué pretende con todo esto? - Pero, la mayoría de tus "pretendientes" quiere el dinero de tu familia 20 e equivoco? - me quede callado, quería protestar, pero sabía que era cierto...
Me molesta que tenga razón
- Lo que yo te pregunto es... ¿Alguien podría amarte y no sentir miedo por tu sadismo? - nuevamente, silencio. Nagisa, ella jamás me ha tenido miedo, pero... - Exacto, nadie puede soportar lo que tus ojos malévolos ven, nadie más que Nagisa y yo... Acaso sabes que nadie más podría amarte?, y sino mal recuerdo habías dicho que Nagisa sólo sería tu amiga, entonces te quedarás solo para siempre, sino me aceptas, Akabane - apreté mis puños con fuerza, quería golpearlo, quería demostrarle que era una mentira, pero... No puedo, porque es verdad.
Ella jamás me ha temido, sólo me sonríe y cura a los chicos mientras siguen desmayados
- Yo te conozco... - Lo golpeé, por fin mi cuerpo respondió y lo golpee, no sé si mis ojos son dorados en este momento, pero deberían estarlo, porque estoy más que furioso
- No te atrevas a decir que me conoces... - dije con mi voz amenazadora, mientras levantaba mi mano y la volvía un puño, y lo golpee otra vez - La única persona que tiene el derecho de decirme eso es Nagisa - me di la vuelta y comencé a caminar, no me importo lo que me gritase, camine y camine hasta que una chica tomo mi hombro
- Este... A-Akabane-kun... - susurro esa figura pelinegra que miraba al piso, supongo por el miedo.
- ¿Necesitas algo? - pregunte de manera fría y seria, sin prestarle mucha atención
- Quería decirte.. Que usted me gusta mucho - me dijo, estaba a punto de rechazarla, pero escuchar sus palabras, me hicieron dudar - Sé que muchos te tienen miedo en la escuela, y piensan que eres malo y agresivo, pero sé que detrás de tu apariencia problemática hay un chico tierno, lindo, caballeroso y amoroso... - susurro mientras yo me quedaba atónito - Lo he visto por mucho tiempo, y debo decir que no sólo me gusta, creo que... Creo que lo amo, por eso... Por eso... ¿Le gustaría salir conmigo?- no lo pensé, no memoricé, por el miedo a que lo que dijese Asano fuese real, sólo dije:
- Si -
// Tiempo actual //
- Ahora que lo pienso... - susurre para mis adentros, sonreí inconscientemente y mire la copa de la que bebía, pedí una nueva mientras recordaba aquel día... Fue uno muy bueno, o al menos la mitad
Nagisa me había dicho una confesión, casi igual a la de Manami
> me había gritado, estaba sonrojada y el atardecer junto con el viento hacían que su vestido blanco tomará un color parecido al anaranjado mientras se movía con las oleadas de viento > corrió a abrazarme mientras las lágrimas caían por su rostro > me susurro, yo le devolví el abrazo mientras con un tono burlón le decía
> pregunte con burla y sonreí, me sentía tan feliz de que estuviese esa chica a mi lado, la quería, quería protegerla de cualquiera que quisiera hacerle daño, aún ahora yo lo pienso, lo que jamás le pude decir es que... Si lloraba yo hubiera corrido por los mares sólo para ayudarla.