Mis nervios estaban a flor de piel mientras mi familia iba llegando de poco en poco. Hasta ahora, las cuatro hermanas de mi mamá, dos de mi papá, mis tíos Tobby y Max habían llegado, pero no había ni la sombra de Jaxon. —Ya vendrá, Andy —me susurro Dexter—. Pareces una desquiciada moviéndote de un lado a otro —añadió—, van a comenzar a pensar que estas muerta por él. «Ni te imaginas», pensé. —Lo estoy intentando ¿sabes? —dije—. Pero entiende, Dex, estoy muy nerviosa. ¿Qué tal y lo tratan mal? ¿Las preguntas bajo presión? ¿Casamiento sin nuestro consentimiento? —Eso no pasara —afirmó. —¿Ah, no? Eso mismo les dijeron a Emily y Greg y miralos; casados y con dos hijos. Dexter estaba a punto de replicar cuando el timbre suena, retumba en toda la casa, y todos guardan silencio. —¿Falta al

